Mostrando entradas con la etiqueta Felipe VI. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Felipe VI. Mostrar todas las entradas

jueves, 11 de junio de 2015

Máximos honores a D. Felipe y Dña. Letizia en su visita de Estado a Francia


María de las Nieves Pérez Verdú
Directora del Observatorio de Protocolo
Constanza Business & Protocol School



Si existe un acto de singular importancia en lo que a diplomacia se refiere, ese es sin duda la Visita de Estado. Una visita de estado, es una visita oficial que realiza un Jefe de Estado, generalmente acompañado de su consorte, a un país anfitrión que le acoge durante los tres días habituales que suele durar la Visita de Estado. Se trata de visitas de estado al más alto nivel, ya que las visitas de estado no vienen protagonizadas por miembros del cuerpo diplomático, propiamente dicho, si no que en estos casos son los propios Jefes de Estado quienes asumen la representación de sus países. La visita de estado tiene lugar tras una invitación previa por parte del jefe de estado anfitrión, quien recibe en su país a su homólogo, y el propósito es potenciar las relaciones bilaterales, el comercio y los negocios entre ambos países.

Despedida de SS.MM. los Reyes en el Pabellón de Estado 
de la T-4.
Fuente: casareal.es
La visita de Estado de nuestros soberanos a Francia tuvo un primer intento en el mes de marzo de este mismo año, pero tuvo que ser interrumpido por los tristes acontecimientos aéreos acontecidos en los Alpes, donde cincuenta españoles perdieron la vida. Finalmente ha tenido lugar los días 2, 3 y 4 de junio. La visita adquirió mucha relevancia, entre otras razones por ser la primera visita de estado realizada por D. Felipe y Dña. Letizia, y en la misma fueron acompañados por el Ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación.





El presidente de Francia, François Hollande, recibe en el
Arco de Triunfo a los SS.MM. los Reyes
Fuente: casareal.es

Una visita de Estado está siempre cargada de simbolismo. El programa se elabora con mucha antelación e incluye actos de todo tipo. Las visitas de estado habituales siempre incluyen un Recibimiento y una Cena de Gala ofrecida por el jefe del Estado anfitrión en el primer día. Visita al Ayuntamiento de la capital y/o al Parlamento o al menos a una de las Cámaras Legislativas en el segundo día, y visitas culturales que quedan reservadas para el tercer día. En esta ocasión, el programa incluía hasta quince actos diferentes distribuidos a lo largo de los tres días, y nuestros Reyes fueron acogidos con los máximos honores en dos momentos muy singulares de la visita.




El Rey Felipe VI y el Presidente Hollande depositan una
ofrenda floral en la Tumba del Soldado Desconocido
Fuente: casareal.es

El viaje comenzó con una despedida oficial a los Reyes en el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, y tras su aterrizaje en suelo francés donde fueron acogidos por el embajador de España en Francia, el embajador de Francia en España y el Secretario de Estado para Asuntos Europeos del Gobierno galo. Fueron escoltados al lugar donde tendría lugar el primer acto del viaje: el recibimiento oficial a su llegada a París. Como no podía ser de otro modo, nuestros soberanos fueron recibidos por el actual jefe de Estado de la República de Francia, François Hollande, acompañado de la Ministra de Ecología, Desarrollo Sostenible y Energía, Ségolène Royal (quien en su día fue esposa del mandatario y quien en esta ocasión estuvo presente en el acto en representación de su posición de Ministra). Fue ella quien estuvo presente por ser la ministra de mayor rango entre los ministros del actual gobierno francés). Protocolariamente hablando, aunque François Hollande es Presidente de la República, y Don Felipe es un Rey, a todos los efectos están al mismo nivel, ya que ambos actúan en calidad de Jefe de Estado de sus respectivos países. La singularidad del acto residió en que fueron recibidos a los pies del Arco del Triunfo de la capital francesa desde donde fueron escoltados por un escuadrón de la Guardia Republicana integrado por 146 caballos, a lo largo de los Campos Elíseos hasta el Palacio del Elíseo, sede de la Presidencia de la República.

François Hollande y Ségolène Royal reciben a los Reyes en
el Palacio del Elíseo 
Fuente: casareal.es

Es habitual que los mandatarios de otros países en visita de estado a Francia, sean recibidos directamente en el Palacio del Elíseo, y el hecho de acoger a nuestros soberanos en el Arco del Triunfo, fue un signo de máximo honor. Solo la Decana de los jefes de Estado europeos, S.M. la Reina Isabel II, había sido recibida con los máximos honores a los pies del Arco del Triunfo. La simbología y el protocolo estuvieron presentes en todo momento. Tanto la plaza del Arco del Triunfo, como los Campos Elíseos, se adornaron con banderas de ambas naciones. Los mandatarios pasaron revista a las tropas tras escuchar con gran solemnidad los himnos nacionales de los dos países. Y como siempre es habitual en las visitas de estado, se cumplió con la ofrenda floral ante la tumba del soldado desconocido. A su llegada al Palácio del Elíseo tuvo lugar un encuentro entre ambos mandatarios, acompañados por miembros de los Gobiernos de España y Francia.


SS.MM. los Reyes y el Presidente Hollande visitan la 
exposición "Velázquez y el triunfo de la pintura 
española" en el Grand Palais
Fuente: casareal.es
Por la tarde, Sus Majestades los Reyes Don Felipe y Doña Letizia visitaron la exposición “Velázquez y el triunfo de la pintura española” en el Grand Palais, acompañados por el Presidente de la República. Tras la misma, Don Felipe se reunió con el Secretario General de la OCDE, Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico. Por la noche, los reyes visitaron el Palacio de Marigny para imponer condecoraciones a los participantes en las labores de rescate de la tragedia de los Alpes, y concluyeron con la cena de gala ofrecida por el mandatario francés en el Palacio del Elíseo en honor a nuestros soberanos.






Los Reyes inauguran, junto a la alcaldesa de París, Anne 
Hidalgo, los Jardines de los Combatientes de "la Nueve", los 
republicanos españoles que ayudaron a la liberación de 
la capital francesa en 1944.
Fuente: casareal.es
El segundo día de la Visita de Estado comenzó en el Ayuntamiento de París. Y tras el almuerzo con el Primer Ministroaconteció el segundo acto en el cual los Reyes de España fueron honrados con todo el ceremonial. Éste tuvo lugar en el hemiciclo de la Asamblea Nacional francesa, donde se permitió al Rey D. Felipe pronunciar un discurso desde la tribuna de oradores, tras el cual recibió un sentido aplauso por parte de todos los 577 diputados de la asamblea quienes se pusieron en pie. Solo dieciocho jefes de Estado y de Gobierno han disfrutado del honor de poder pronunciar un discurso en el hemiciclo parisino. D. Juan Carlos I, también disfrutó de este gran honor en el año 1993.





El Rey Felipe VI comparece ante la Asamblea Nacional
Fuente: abc.es
El tercer día de la visita de estado de los Reyes, comenzó con un desayuno de trabajo del Rey seguido de la clausura del Foro Económico Franco-Español. Finalmente nuestros soberanos visitaron el Instituto Cervantes antes de partir rumbo a Madrid.









Doña Letizia, vistiendo un vestido de Felipe Varela para
la cena de gala en honor de los Reyes en el Palacio del Elíseo
Fuente: es-us.celebridades.yahoo.com
No quiero cerrar estas líneas sin hacer una mención a S.M. la Reina Dña. Letizia, quien lució espléndida en la capital francesa y dejó el pabellón español en París, capital de la moda, muy alto. Como buena conocedora de las tendencias más fashion, no defraudó e hizo gala de sus estilismos más elegantes y chic, en la mayoría de las ocasiones luciendo diseños de su apreciado modisto de cabecera, Felipe Varela. Una reina en la cúspide junto a su esposo el Rey Felipe VI.



lunes, 18 de agosto de 2014

El Rey ha muerto… ¡Viva el Rey!


Vivimos tiempos modernos y la historia, también se moderniza. Las palabras “El Rey ha muerto… ¡Viva el Rey!”, tantas veces escuchadas a lo largo de la historia y tan cargadas de significado, parecen dejar paso a otras nuevas. Y es que en la actualidad, en las más altas instituciones, vemos como los jefes de estado deciden abdicar sus coronas o renunciar a sus cargos, lo cual plantea una nueva serie de disposiciones y situaciones nunca antes vistas en el pasado.

Por ejemplo, en la Casa Real holandesa, durante el último siglo y medio, sí que hemos presenciado como las soberanas reinantes, SS.MM. las Reinas Guillermina, Juliana y Beatriz, tras cumplir un tiempo prudencial regentando la jefatura del estado, han abdicado la corona en sus primogénitos. Tras lo cual, han vuelto a ostentar el título que ya poseían antes de convertirse en reinas. En la actualidad, la que fuera la soberana de los Países Bajos, S.M. la Reina Beatriz, ha recuperado su antiguo título y tratamiento de S.A.R., Princesa Beatriz, y convive con el actual soberano, su hijo, S.M. el Rey Guillermo-Alejandro.




En el Estado Vaticano, tras la sorprendente renuncia del Papa Benedicto XVI al ministerio petrino, hoy en día conviven dos Papas: S.S. el Papa Benedicto XVI quien ostenta el título de Papa Emérito, y el actual pontífice y Obispo de Roma, S. S. el Papa Francisco.




De nuevo en el centro de la Unión Europea, en el Benelux, tenemos el ejemplo de Bélgica. Esta nación, soberana desde 1830, por primera vez en su historia ha visto como su rey, S.M. el Rey Alberto II, abdicaba en su hijo S.M. el Rey Felipe de los Belgas. Y en la actualidad, al contrario que en su país vecino, conviven dos reyes, uno regente y otro que conserva el título sin ejercer la jefatura del estado.




Es el mismo caso que el español, donde S.M. el Rey D. Juan Carlos I, abdicó la corona en su hijo, el actual Rey Felipe VI, y en nuestro país conviven hoy dos reyes, uno regente y otro no reinante.


Si lo pensamos bien, es todo un privilegio disponer de nuevos soberanos regentes, sin tener que haber pasado previamente por un funeral de estado. Desde Constanza Business & Protocol School deseamos larga y feliz vida a quienes un día tuvieron sobre sus hombros una gran responsabilidad y hoy pueden observar, tranquilos, como se regenta una institución sin sobrellevar su peso. Por supuesto también se la deseamos a los actuales regentes, quienes ejercen su título y suponen la continuidad de la institución que representan de cara a los nuevos tiempos.